Así pues, me estoy dirigiendo para casa después de la comunión de María, en el hotel golf club barcelona. Solo tengo una cosa para decir, habéis sido unos niños magníficos!!! Me alegráis la vida, el día y me dais una razón para seguir trabajando, me encantan esos momentos en los que un niño es capaz de emocionarte con solo unas palabras, con un gesto o simplemente con una mirada.

Nos lo hemos pasado genial y la magia ya se va para casa a dormir y para seguir. Mañana más que se prevén oleadas fuertes de ensayo en el futuro próximo.

 

Un abrazo!!